
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a enero, que habría registrado una leve desaceleración en relación con el 2,8% de diciembre, en un contexto marcado por la postergación de la nueva metodología de medición y la salida de Marco Lavagna del organismo.
Según estimaciones de analistas privados relevados por la Agencia Noticias Argentinas, el índice inflacionario habría interrumpido en enero la tendencia alcista que se observa desde junio de 2025 y que se profundizó a partir de septiembre, cuando las cifras volvieron a ubicarse por encima del 2%.
De esta manera, el indicador que el organismo estadístico difundirá el martes 10 de febrero, aún bajo la metodología vigente, se habría mantenido por encima del 2%, pese a evidenciar un leve descenso dentro del sendero ascendente de los últimos meses.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central en base a proyecciones privadas, estimó que la inflación de enero se ubicó en 2,4% y proyectó que la variación interanual alcanzará el 22,4% hacia fin de año.
Por su parte, el informe de la consultora Equilibra indicó que la inflación mensual avanzó en enero al 2,2%, con los mayores aumentos concentrados en restaurantes y hoteles (3,8%), bienes y servicios varios y alimentos y bebidas no alcohólicas (ambos con subas del 3,1%), y salud (2,8%). En términos interanuales, la consultora estimó una variación del 32%.
El economista senior de Equilibra, Gonzalo Carrera, atribuyó la desaceleración mensual a tres factores principales: una caída significativa en alimentos y bebidas no estacionales, impulsada por una mayor calma en el precio de la carne; una baja en los precios regulados tras los fuertes aumentos registrados en diciembre en transporte público, combustibles y tabaco; y un dólar estable, que abarató algunos bienes del resto de la canasta núcleo.
EcoGo Consultores, en tanto, estimó que la inflación en alimentos y bebidas alcanzó el 2,5% en enero, impulsada principalmente por el aumento de las verduras, mientras que las carnes registraron incrementos en torno al 3,6% mensual.
La Fundación Libertad y Progreso calculó que la inflación de enero cerró en 2,6%, con una variación interanual del 32,1%, lo que evidenció una aceleración en línea con la dinámica observada desde octubre. No obstante, la entidad se mostró optimista respecto a la evolución futura de los precios y proyectó que a partir de febrero podría revertirse esta tendencia y retomarse el proceso de desaceleración interanual.
Al analizar el comportamiento de los últimos meses, la fundación explicó que la leve aceleración inflacionaria respondió a una menor demanda de pesos en un contexto de creciente incertidumbre electoral, lo que provocó una depreciación de la moneda. Este proceso impulsó la suba de los tipos de cambio y, posteriormente, el aumento de los precios de los bienes transables, especialmente alimentos y bebidas, una dinámica que aún continúa.
En ese sentido, remarcaron que llevará tiempo para que la totalidad de la pérdida de valor del peso se refleje en todos los precios, aunque el impacto debería ser decreciente a medida que una mayor proporción de bienes y servicios ya haya incorporado ese ajuste.
Finalmente, el relevamiento de precios minoristas de la consultora C&T para la región del Gran Buenos Aires registró un incremento mensual de 2,4% en enero, lo que implicó una ruptura de la tendencia alcista de los meses previos. Con este resultado, estimaron que la inflación interanual habría alcanzado el 29,2%.
Al detallar el comportamiento por rubros, el informe señaló que alimentos y bebidas fue el componente de mayor incremento mensual, con una suba del 4,1%, fuertemente influida por el aumento de las verduras. Además, destacó que la carne también tuvo un rol determinante al subir alrededor del 5%, aunque se trató del menor ritmo de aumento desde octubre.